Se suele sospechar de esta enfermedad sobre todo en personas mayores de 65 años que tienen anemia crónica que no responde a tratamientos convencionales o en personas que han recibido un tratamiento previo con quimioterapia.

Es muy importante seguir un tratamiento especializado debido a que en algunos casos el Síndrome Mielodisplásico puede convertirse en una leucemia aguda.