El sistema de glándulas salivales consta de una red de glándulas secretoras principales y secundarias con sus conductos, cuya función radica en mantener húmeda y lubricada la cavidad bucal y disolver los compuestos hidrosolubles, así como comenzar la digestión de los almidones. Este sistema consta de tres pares de glándulas salivales principales, las parótidas, las submandibulares (submaxilares) y las sublinguales, y de cientos de glándulas salivales secundarias presentes bajo la mucosa de las vías respiratorias y digestivas superiores que recorren las fosas nasales, los senos paranasales, la nasofaringe, la cavidad bucal, la orofaringe, la hipofaringe y la laringe.

 

Las secreciones de estas glándulas consisten en un moco viscoso que sale a través de sistemas de conductos parecidos. Cada 24 horas se producen unos 1.500 ml de este líquido seromucoso. De esta cantidad total, el 90% corresponde a las glándulas parótida y submandibular, aproximadamente el 5% a la sublingual y el resto a las glándulas salivales secundarias.

 

 

Los tumores de las glándulas salivales representan colectivamente un grupo heterogéneo y muy diverso de neoplasias con características clínico patológicas muy complejas y distinto comportamiento biológico. Son consideradas entidades raras. Contando con 3% a 10% de todos los tumores de cabeza y cuello. El cáncer de glándulas salivales cuenta por menos de 3% de todos los casos de cáncer en cabeza y cuello.

 

El adenoma pleomorfo o tumor benigno mixto es el tumor benigno de parótida más común (53.3%-68.6% de los tumores benignos de parótida). Localizados frecuentemente en el lóbulo superficial de la parótida, son firmes, móviles y bien demarcados. La ayuda diagnóstica se obtiene con estudios de imágenes y biopsia con aguja fina.

 

Dentro de la patología benigna encontramos también la Litiasis salival, que son formaciones de cálculos en los conductos excretores de las glándulas salivales. Las litiasis son frecuentes (afectan al 1.2% de la población) y predominan en la edad adulta. Las litiasis están limitadas a menudo a una sola glándula, siendo la más afectada la submandibular.